Saltear al contenido principal
1-800-987-654 admin@totalwptheme.com
Sobre Email Marketing Y La Bajada Del Spam En Nuestra Bandeja

Sobre email marketing y la bajada del spam en nuestra bandeja

Estamos de enhorabuena. El último estudio de Symantec (EN/PDF) arroja unas cifras demoledoras:

De los 704.000.000.000 correos enviados a escala global el pasado mes de Junio, tan solo 353.000.000.000 han sido marcados como spam.

Dicho de otra manera: Por primera vez en esta última década, la tasa de spam en nuestras bandejas de entrada ha sido inferior al 50%.

Y esto no es debido a que el spam no siga siendo un medio muy lucrativo para los estafadores, sino a que la unión de algoritmos de reconocimiento de correo no deseado junto con el trabajo colaborativo (usuarios que marcan simultáneamente como spam el mismo correo como no deseado) está dando sus frutos.

Nos quedan lejos los números de 2009, con un 90% de spam que saltaba las protecciones.

Y nos lleva inequívocamente a un corolario que para colmo es el núcleo de este artículo.

Las buenas prácticas en el email marketing ya no es que sean recomendables, es que pasan a ser obligatorias.

Sigo sin comprender cómo, en pleno 2015, hay empresas empeñadas en lanzar campañas de publicidad por un canal tan invasivo como es el email como quien se pone a pegar gritos en medio de la plaza (ES).

No hay segmentación, no hay personalización. Un correo que seguramente tanto tú como un servidor tachamos de spam al momento.

Es absurdo. Como también lo son esos papeles que nos meten en el buzón de debajo de casa, a sabiendas que existe un buzón propio para la publicidad (que no deja de ser una papelera más), y que el futuro de ese desembolso en celulosa y tinta terminará en la basura más cercana (o quizás en el buzón de ese vecino %·$!”·”!!).

En serio, CM y encargados de difusión de newsletter, los tiempos han cambiado.

Si os he abierto las puertas a mi email, no es para que me enviéis spam, sino precisamente porque espero una comunicación (sea o no publicitaria) directa, personalizada y enfocada a mis necesidades.

Que abra el correo y me de la sensación (aunque sea una falacia) que me lo está escribiendo un amigo, alguien que me conoce. Y que aunque me está intentando vender algo, que al menos lo haga porque entiende que va a ser de mi interés.

No porque haya un stock que hay que quitar del almacén. No porque hemos sacado un nuevo producto. No porque se acercan los trimestrales y hay que sacar pecho (sacar ROI) a los recursos invertidos en el departamento de marketing.

Un email que ya no solo tiene que pasar los filtros automáticos de mi gestor de correo, sino aún más importante, los filtros humanos que voy a pedir como suscritor de tu newsletter.

Porque en caso contrario, apretaré ese botón que tanto miedo te da. Ese mismo que hará saltar las alertas a Google, o a Apple, o a Yahoo o a Microsoft, y que quizás termine por meterte en una de sus listas negras.

Un mal trago por el que no recomiendo pasar a nadie (ni incluso a mis peores enemigos).

Y creo que sobra decir que todo esto va dirigido a esas empresas a las que yo, de forma tácita, he pedido que me mantengan informados.

Para todos aquellos desaprensivos (y lamentablemente ignorantes) que se han encargado de comprar bases de datos de vete tu a saber, lamento informarles que tienen los días contados. Ya no solo porque todos esos filtros automáticos están siendo cada vez más efectivos, sino porque las nuevas generaciones (y la mochila histórica de las que ya no son tan nuevas) venimos aprendidos.

Somos de gatillo fácil. Que el dichoso botón de Marcar como Spam está justo al lado del de enviar a la papelera, y este nos lo sabemos de memoria.

Así que si usted es el director de operaciones de la empresa (o peor aún, el director de comunicación o marketing), aproveche que hoy estamos a martes (y que lo gordo ya habrá pasado) para darse una vuelta por la oficina y pedirle al CM de turno que le enseñe la newsletter que está enviando a sus clientes.

Y si huele a spam de lejos, no lo deje para mañana. O bien forma a sus trabajadores, o bien pide asesoramiento a aquellos que hemos ido aprendiendo, bien a base de estar continuamente informados, bien sea a base de hostias :).

Pablo F. Iglesias

Analista de información en Nuevas Tecnologías y Seguridad Informática, Consultor de Estrategia y Marca, aportando masa gris como Ejecutivo de Tecnología y Seguridad en SocialBrains, que no es poco :).

Esta entrada tiene 3 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Volver arriba